Economía en Perú

En los 10 años hasta 2014 la economía peruana experimentó un rápido crecimiento, con un promedio del 6,2%, situando al Perú entre las economías de más rápido crecimiento en la región. En 2014, Perú fue la séptima mayor economía de América Latina y el Caribe, con un PIB de 202.900 millones de dólares. Sin embargo, los precios más bajos de las materias primas y los menores ingresos de exportación resultantes de algunas de sus exportaciones clave vieron el crecimiento del Perú desacelerarse considerablemente en 2015, a un estimado de 2,5% de acuerdo con el FMI. El fenómeno climático de El Niño, que se prevé afectará negativamente a los sectores de agricultura, pesca, comercio y servicios de transporte, las elecciones generales de abril y la menor demanda de China son algunos de los retos a los que se enfrenta la economía andina en 2016. No obstante, Espera un repunte, pronosticando un crecimiento del 3,3% para el año, impulsado principalmente por el aumento de la actividad minera. Este capítulo contiene entrevistas con Alonso Segura, Ministro de Economía y Finanzas; Ana María Carrasquilla Barrera, Presidenta del Consejo y Presidenta Ejecutiva del Fondo Latinoamericano de Reservas; Carlos Herrera, Director Ejecutivo de ProInversión; Y Dionisio Romero, Presidente del Grupo Romero.

Conozca a las 12 familias que controlan la economía peruana

El nuevo libro de Francisco Durand y John Crabtree titulado “Poder de Elite y Captura Política” revela quiénes son los principales actores en la economía peruana, cuánto controlan y su influencia política.

Comienza por narrar la aparición de estas familias de élite, y cómo después de 30 años, sólo quedan cinco de los 12 originales.

Los autores explican que estas poderosas firmas fueron capaces de sobrevivir gracias a las alianzas estratégicas formadas con empresas internacionales. Un sexto jugador relativamente “nuevo” emergió al formar alianzas con firmas externas.

Otras seis familias también han surgido fuera de la capital de Lima.

La nueva docena de élites se han convertido en instituciones multimillonarias cuyo poder económico domina en gran medida todos los demás aspectos del país.

Todo comenzó cuando el mercado en Perú comenzó a abrirse en la década de 1990, todas las empresas que desaparecieron durante esos años fueron compradas o absorbidas por empresas más grandes.

En Lima, el grupo Romero es propietario del Banco BCP; Benavides es una empresa minera que controla las filiales Yanacocha y Buenaventura; Ferreyros ventas de maquinaria pesada; Y Brescia está en la pesca y la banca con BBVA pero sigue siendo muy diversificada. La familia más reciente que se incluirá en esta lista de élite es la Graña-Montero.

Lo que es notable en la nueva élite 12 es el hecho de que la mitad de esas familias operan fuera de la capital.

Tal es el caso de la familia Rodriguez-Banda que posee el Grupo Gloria, un creciente monopolio en la industria láctea. Otro jugador es la familia Añaño. El grupo de Ayacucho, compite con Coca-Cola en la industria de refrescos. Su principal producto es Big Cola.

En el sector educativo, la familia del ex candidato presidencial Cesar Acuña, posee una cadena de universidades llamadas Cesar Vallejo. La familia Huancaruna está en el negocio del café, con su marca Altomayo. Dyer & Coriat posee la marca Camposol y agrícola y la familia Flores tiene una destacada presencia en la ropa con cadena de tiendas: Topi-top.

Las 12 familias tienen un total de 501 empresas, de las cuales 134 están ubicadas fuera del Perú.

Durand y Crabtree concluyen diciendo que las seis familias que son de Lima tienen más control del sistema financiero, fuertes conexiones políticas y mejores vínculos con los medios de comunicación. La principal forma en que estas familias ejercen su poder es mediante el financiamiento de campañas electorales.

Las empresas en Perú pueden financiar estas campañas con grandes sumas de dinero, pueden financiar partidos políticos, y también pueden proporcionar otros recursos como bienes raíces y equipo de transporte a los candidatos políticos.